domingo 1 de julio de 2007

Cosas que echaré de menos


Una de las cosas que voy a echar de menos es estar en Bilbao, en casa tan tranquila, recién levantada con el moñito y las gafas, ducharme, vestirme y prepararme para salir a la calle a hacer recados. Voy a añorar los desayunos mirando hacia arriba, las noticias de la Sexta, el pollo del desayuno, la perrita enfadada en su cojín, la fruta matutina -sandía, melón o cerezas-, la pereza, el trasiego cartera-bonometro-llaves, el cálculo de los minutos para coger el autobús...

Sé que voy a volver a vivirlo en Würzburg (ciudad de las especias), pero en julio y en agosto voy a estar en un piso en el que lo único que puedo hacer es bajar a la playa. Adiós a mi actitud voy-a-mi-bola-por-la-city. En fin, ¡¡menos mal que en dos meses la sensación de libertad regresa!!

2 comentarios:

aLaiN dijo...

wwaaauuuu!!!!! Uno se está 3 dias fuera y ya le han escrito un montón de artículos más! En fin, me reengancho al blog de la estrevistadora erasmus que sueña con que el otoño alemán no sea tan aburrido como el verano pasandoselo echando pulsos ;)
Y ahora a disfrutar de la libertad del verano!!!! uueeeeee

Iraide Talavera Burgos dijo...

Jajajajajaja, me parto contigo. Vas a ver cómo te acabo ganando los pulsos, tío listo!!!! ;) Y sí, estoy segura de que el otoño alemán será mucho más divertido... ¡O quizá no! Como tú dices, no puedo pensar en eso ahora.

¡¡Un besito tío con un brazo ardiente mirando al este!!

Por cierto, con esa quemazón te gano el pulso fijo, listillo.